Una mujer que brilla no necesita justificación
Hoy, en la era de lo digital y lo absurdo, cuando la inteligencia artificial escribe poemas y hasta la tostadora tiene conexión a internet (aunque nadie sepa por qué), la sensualidad femenina también ha decidido evolucionar. No se basa solamente en un par de tacones, un perfume caro o una ceja perfectamente delineada. Hoy, el poder de una mujer